Cerca de Dios, cerca de ti.
Hacemos discípulos | Desarrollamos líderes | Ayudamos a transformar naciones.
En el Centro para la Gran Comisión, CGC, queremos caminar contigo en un proceso de crecimiento y transformación, teniendo a Jesucristo como nuestro único referente.
Este es un lugar seguro para aprender juntos los “cómo” de la vida desde la perspectiva bíblica, rodeados de personas que buscan relacionarse con un Dios Padre cercano y atento.
Nos reunimos los fines de semana como una gran familia. Además, de lunes a viernes contamos con encuentros especiales por audiencias (parejas, estudiantes, profesionales, empresarios, hombres, mujeres) y grupos pequeños que llamamos «células» que se consolidan por afinidades donde la enseñanza y la amistad se vuelven más cercanas y profundas.
Hemos entendido que no se trata de imponer conductas; cultivamos actitudes que nacen de la fe, con la confianza de que creceremos y daremos fruto.
Bienvenido a casa.
Misión
Lograr la trasformación integral del individuo y la familia, a través de la propagación de una cultura de paz en nuestra sociedad, desarrollando de este modo, líderes que con su influencia ayuden a todos los sectores de la sociedad, y de esta manera multiplicar los Centros de Formación y Liderazgo, para contribuir al cumplimiento la Gran Comisión desde Colombia hacia todas las naciones del mundo.
Visión
En el 2028 veremos una Colombia transformada a través de líderes y discípulos multiplicadores que reflejen el carácter de Cristo en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Y en obediencia al mandato de Jesús de ir por todo el mundo enseñando su mensaje, buscando que sea recibido por la mayor cantidad de personas y que éstas a su vez lo transmitan a otros como una vivencia que genera transformación y mejoramiento global, en lo personal y lo colectivo.
Declaración de fe
Estos son los pilares de nuestro ser y hacer
La Salvación
Creemos que la salvación es un regalo de la gracia de Dios. Es obra solamente de Dios. Se recibe mediante la fe y la aceptación de la obra redentora de Jesucristo en la cruz. No puede obtenerse por esfuerzo o bondad humana, ni por ceremonia religiosa alguna. Las buenas obras y la obediencia son los resultados de la salvación, no requisitos para acceder a ella. El creyente tiene el privilegio de estar seguro de su salvación. Esta seguridad no está basada en ninguna clase de méritos humano, sino que es producida por el testimonio del Espíritu Santo.
La Biblia
2 Timoteo 3:16, Juan 5:39
La Familia
Génesis 2:18, 24-25; Efesios 3:14-15; Efesios 5:21-28; Efesios 6:1-4
La Gran Comisión
La Trinidad
Mateo 3:16-17, 2 Corintios 13:14, 1 Juan 5:7-8
